La energía transforma , convierte, converge y destruye. Todo a una, con contemplaciones y sin ellas siendo máximo exponente del movimiento que se demuestra andando y os juro que esto tienen mucho que ver con la historia de la que os voy a hablar a continuación.Fijaos.
A Cuello hace un tiempo que les sigo las pistas,bueno yo y todo el mundo que oyó hablar de la formación de una banda que causaba muchas espectaciones. Desde que me enteré de su creación hasta que al fin pude verlos en directo no pasó mucho tiempo y es que la cosa, aunque iba de boca a oreja por aquel entonces rebotando en todas las paredes de la Residencia, era un eco creciente que pregonaba la unión de tres de los más representativos músicos de la "escena" de Font d´Encorts. Se dice pronto pero hay que coger carrerilla de todos modos para empezar el camino.No es para menos siendo Cuello como son: Oscar Mezquita,batería, también en Derrota y en los muy añorados Zanussi, así como miembro de los desaparecidos Antiplayax, motor muy destacable del proyecto por su pegada fuerte,retumbante e inquieta. Nick Perry hombre de bien que igual toca en Tucán que toca en Obleans o que toca en Ape Perry y Bonette. Miembro en su momento de Jackson Milicia y de los muy imprescindibles Zener en los que militó tocando el bajo, labor a la que se dedica ahora que vuelve a cruzar su camino creativo con Jose Guerrero de Betunizer//Jupiter Lion con el que ya coincidió en aquella maravillosa banda y es en "Mi brazo que te sobre" (de pronta aparición, 1 de Marzo, de mano de Bcore) donde Jose da rienda suelta a la exploración de melodías bajo capas de rock ruidoso y golpe bajo que ganó en músculo y cerebro con la incorporación de Ubaldo Fambuena como guitarra, miembro de Los Tracahombres y que acaba de redondear la jugada en lo que es,de facto, uno de los discos de la temporada quedándome probablemente corto.


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